En nuestra sociedad el consumo de bebidas alcohólicas de manera regular se asocia de algún modo al disfrute del tiempo libre, y fomento de las relaciones sociales.
Si se beben con moderación, las bebidas alcohólicas pueden proporcionar placer y relajación. Para la mayoría de los adultos no debe acarrear ningún problema beber responsablemente como parte de una dieta y de un estilo de vida saludables. El consumo de alcohol ha formado parte de nuestra cultura y sociedad durante siglos.
El alcohol, a diferencia de otras sustancias, admite un consumo moderado que no es dañino para la salud. Las investigaciones más recientes han demostrado, incluso, que pequeñas cantidades de alcohol pueden tener un efecto positivo en la salud ya que previene enfermedades cardiovasculares.
Aunque se está debatiendo continuamente las posibles diferencias de las distintas bebidas alcohólicas en relación al posible papel protector cardiovascular, en la actualidad no hay suficiente evidencia científica como para afirmar que existan estas diferencias.